Ayer jueves la mayoría de los guerreros ICO acudimos a la Embajada española a una recepción con motivo de la visita de los Príncipes de Asturias a China. Como no me he traído mis mejores galas a Beijing, tuve que ir a comprar ropa otra vez. Judit fue la encargada de asesorarme y guiarme en esta ocasión, y gracias a ella encontré una tienda cerquí
sima de la universidad (que he rebautizado con el nombre de "Mi Springfield"), en la que no tuve que regatear y me pude probar el conjunto entero, además de hacerme una tarjeta VIP para futuros descuentos. Una camisa, pantalón y zapatos, 53 euros. Juzguen ustedes mismos. Igualmente, yo ayudé a Judit a escoger la falda que llevó. ¡Las compras y mujeres se repiten una y otra vez en mi vida!
En la foto, aparecemos Judit y yo en primer plano, y detrás Luis (justo detrás de mí) y Borja (el otro), en un bar al que fuimos después de la recepción.
En la Embajada, los Príncipes saludaron a todos los invitados y luego se pasearon por el salón hablando con ellos. El Príncipe se acercó a nosotros y nos estuvo preguntando sobre nuestros estudios, y nosotros sobre su nivel de chino y conocimiento del país. Luis bromeó con él sobre su parecido físico (sus amigos le dicen que se parece al Príncipe) y el Príncipe le dijo que "a ver si iba a ser un hermano perdido". La verdad es que fue muy amable y simpático. ¡Y es altísimo!
Mereció la pena ir y pasar frío desde el metro hasta la Embajada, no tanto por los Príncipes, sino por la comida...
Mereció la pena ir y pasar frío desde el metro hasta la Embajada, no tanto por los Príncipes, sino por la comida...