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viernes, 1 de enero de 2010

Más allá de los finales felices y los colorín colorados...


Porque no me gustan los finales, por muy felices que sean, y porque siempre existe un prometedor comienzo tras ellos, este primer día del nuevo año quiero "empezar" un cuento que ya no se escribirá en estas páginas...

Un cuento donde en la familia no aparecen malvadas madrastras, sólo la seguridad y el calor del hogar...
Un cuento donde los viejos amigos siempre se reencuentran en el camino gracias al destino...

Un cuento donde siempre existirá papel en blanco y tinta fresca para añadir nuevos nombres...

Un cuento donde existan rincones mágicos que te permitan viajar a lugares exóticos...


Un cuento donde el pueblo natal de uno de los mejores narradores de historias, Miguel de Cervantes, aún permanece dormido en su gloria medieval...


¡FELIZ AÑO Y FELIZ COMIENZO!

jueves, 25 de diciembre de 2008

Cuento de Nochebuena y el Tió



¡Feliz Navidad!


Ya pasó la Nochebuena. Y, al igual que el año pasado, la distancia que nos separa de nuestros seres queridos no ha impedido un gran banquete ni tampoco el despertar de viejas ilusiones infantiles.

La sala común que usamos para tan especial cena quedó decorada al más puro estilo navideño gracias a unos rápidos duendes, y la gran cocinera Lídia nos deleitó con un menú muy sabroso. Aperitivos: jamón, lomo, salchichón, queso, huevos rellenos, pan con tomate y aceite, gambas a la plancha. Primer plato: crema de puerros. Segundo plato: rollo de carne relleno de bacon, aceitunas, huevo duro y dátiles (hecho caseramente por Lídia). Postre: flan con galleta, caramelo y nata montada, y macedonia. Sobremesa: champán, turrones y polvorones.



Y tras la cena, tocaba cantar villancicos, mientras el Tió catalán se preparaba para "cagar regalos". Y ya metidos en juegos de niños, decidimos portarnos bien y disfrutar de juegos muy inocentes pero que provocaban dolor de cabeza: "Toma a Tick. ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? Tick. Tick. Tick. Tick. Tick. Ah, gracias."


La mayoría de invitados eran españoles, guerreros elegidos por el Hada Ico, aunque también hubo guerreros procedentes de Corea del Sur y Japón y, por supuesto, unos cuantos hijos del Gran Dragón. Y todos nos supimos defender a la perfección en la lengua de este temible Gran Dragón.

martes, 23 de diciembre de 2008

Cuento del Ejército del Hada Ico


Mientras que en el Reino del Príncipe, los cortesanos se disponían a tener sus "cenas de empresa", en el Reino del Gran Dragón también se celebraba un gran banquete para todos los guerreros reclutados por la etérea Hada Ico.

Aunque muchos ya se conocían de otras batallas, el encuentro sirvió para entablar nuevos contactos, algunos curiosas coincidencias, y descubrir a valientes personajes que también se instruyen en la lengua del Gran Dragón.
¡No estamos solos y unidos lo pasamos mejor!

sábado, 20 de diciembre de 2008

Cuento del Belén

¡Por fin se armó el Belén! Todos los personajes se han dado en cita en Beijing para celebrar el nacimiento del Niño Jesús, pero parece ser que la historia ha cambiado un poco, al igual que el aspecto del pesebre y sus participantes.


Sin ánimo de cometer sacrilegio y sólo a fin de sacar alguna carcajada, este Nacimiento está protagonizado por un Niño Jesús "malo" y algo sadomasoquista, que parece descansar sobre una pira funeraria. Su antogonista, el Niño Jesús "bueno", está atado y amordazado en la Estrella del Portal. La Virgen María aún no se ha recuperado del parto y todavía está verde y algo hinchada. San José, una jirafa muy hierática, es el único que parece tomarse su papel en serio y parece abochornado ante tanta inmoralidad. El Ángel espera sosegadamente a que alguien lo baje de ahí. Los Tres Reyes Magos, algo despistados, van en dirección contraria a Belén; mientras tanto, sus camellos de papel descansan mansamente sobre la pradera verde. Y el "caganer", típico de los portales catalanes, es una "merda de Arare" con barretina...



¡Feliz Navidad!

martes, 9 de diciembre de 2008

Cuento de polvorones y turrones


No me equivocaba ayer al afirmar que la Navidad ya está aquí. Hoy me ha llegado un paquete de mis padres repleto de turrones, bombones, polvorones, pistachos, flanes, jamón, lomo, queso, salchichón y demás viandas necesarias para celebrar estas fiestas como Dios manda. Muchas gracias a mis tíos y primos por el pijama que, como sabéis los que me conocéis, va mucho con mi estilo. ¡Gracias a mi familia! Os quiero y os echo mucho de menos.


Sólo un adelanto del belén que se está armando...



lunes, 8 de diciembre de 2008

Cuento del Árbol de Navidad

Ya suenan las campanas de Belén, comienzan a llegar provisiones con sabores de turrón y mazapán, y aparecen los aromas de sueños, deseos e ilusiones. Es hora de preparar regalos e imaginar sonrisas.



¡Y ya tenemos Árbol de Navidad! La decoración es totalmente china, nada de bolas de colores y guirnaldas, ni estrellas ni renos ni Papás Noeles... Y la creatividad navideña no acabará aquí, os lo prometo.


domingo, 6 de enero de 2008

Cuento de Año Nuevo

El día de Año Nuevo no resultó ser tan feliz como todos esperábamos...

Por un lado, el caballero Dani y su damisela Judith fueron atacados, al marcharse del salón de baile, por unos pocos hijos del Gran Dragón. Aunque se defendieron con uñas y dientes, no pudieron evitar una lluvia de patadas y golpes. Desgraciadamente, los demás continuábamos bailando ajenos a lo que pasaba en la calle. ¿Pensáis que alguien intervino para poner orden? Pues no, ni siquiera la policía les ayudó. Ambos acabaron en el hospital comprobando que no tuvieran nada roto; afortunadamente, sólo perdura el susto, que no es poco.
Por otro lado, el Médico Lluís enfermó gravemente y comenzó a vomitar sangre. Todos nos volcamos para ayudarle y también le acompañamos al hospital. Da gusto ver cómo no sólo para las fiestas y comilonas nos unimos. Diagnóstico: una pequeña úlcera en el estómago. Nuestro gran papá Jaime se quedó una noche cuidándolo y, a la siguiente tarde, ya le dieron el alta. El pobrecito sólo puede llevar una dieta blanda estos días; aún suerte que las fiestas ya han pasado.


Y volviendo un poco al día de hoy...¡Felices Reyes! Hoy me han regalado una jirafa preciosa con réplica de papel y una planta para adornar la habitación. No ha habido roscón de Reyes pero, hoy más que nunca, siento que me ha tocado la figurita.

viernes, 4 de enero de 2008

Cuento de Fin de Año

En la última noche del año, cuando el sol ya había dejado que el frío se apoderara de la oscuridad y el hielo había cubierto lo que hacía unas horas era un lago ondulado, los jóvenes guerreros del Reino del Gran Dragón salieron a festejar la entrada del nuevo año.

Esta vez el banquete se celebraba en un restaurante del centro de la ciudad, con comida de la tierra. Más de 30 invitados se reunineron allí para disfrutar de una noche muy larga. Muchos de los platos eran sabrosos, otros simplemente sobraban, pero todos pudieron comer hasta satisfacer sus estómagos. Las risas y la animación del momento eran capaces de derretir cualquier copo de nieve que amenazara con pertubar tan mágica velada.

El campanario más grande de la ciudad debería haber guiado nuestras uvas, pero una fiesta privada con soldados -o mejor dicho, bufones- apostados en la puerta, de la cual ya huía Cenicienta, nos impidió oír de cerca lo que nuestros oídos esperaban desde hacía días. Tras el granizado de uva y casi perder algún dedo por congelación, nos refugiamos en un pequeño bar. El alcohol comenzaba a reflejarse en las caras y palabras de algunos guerreros.

Y llegó la hora de la fiesta: cuatro horas ininterrumpidas de música y baile. De nuevo, más alcohol, muchas más carcajadas y un "movimiento sexy". El Historiador Jaime nos obsequió con champán y demás licores, Dani (el comentarista del vídeo del chino abriendo la botella) no paró ni un segundo de bailar y saltar, y ciertas bailarinas irrumpían en nuestro círculo con peligrosos movimientos.

A las 6 de la mañana, se encendieron las luces, paró la música y el equipo de limpieza comenzó a trabajar. Era hora de recobrar energías en la franquicia del bufón americano más famoso (McDonald's). Desgraciadamente, a esas horas poco nos podía ofecer tan distinguido payaso.

A las 7.30, unos pocos guerreros ya llegaban a su torre para descansar, y el cuento no ha hecho más que empezar...

miércoles, 2 de enero de 2008

FELIZ AÑO! 新年快乐!

Aunque con un poco de retraso, os quiero desear a todos un muy feliz Año Nuevo. Yo me lo pasé en grande el día de Nochevieja, pero el día de Año Nuevo trajo algunas sorpresas desagradables. De todas formas, cuando tenga algo más de tiempo os contaré estos cuentos y adjuntaré fotos. Por el momento, sólo espero que el Genio de la Lámpara os conceda en 2008 lo que no se realizó en 2007.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Un Papá Noel chino

Realmente pasamos una Nochebuena de cuento de hadas, y durante unas horas reinó la alegría y no hubo mejores villancicos que nuestras risas...

Un curioso personaje, hijo del Gran Dragón, se unió a nuestra celebración, primero tímido, luego con demasiadas confianzas...

Empezó oliendo el pelo de las chicas con cara de pervertido, continuó tocando a los chicos, se sentó en sus regazos, mareó al pobre Dani, que estaba metido en el carrito de los postres, e intentó abrir una botella de vino con un abrelatas...





martes, 25 de diciembre de 2007

Feliz Navidad


Feliz Navidad a todos! Esta Nochebuena ha sido espléndida (sí, algo me he acordado de vosotros también). Pero para los que penséis, pobre Raúl que está en China, mirad estas fotos...

jueves, 20 de diciembre de 2007

Vacia el vaso antes de llenarlo de nuevo

Desde que empecé a escribir este nuevo cuento, siempre he albergado un temor que, con el paso del tiempo, ha ido aumentando. Tengo miedo de equivocarme de aventuras, de narrar un cuento que podría haberse escrito mejor, me aterra la idea de perderme un gran capítulo... China es tan grande y hay tanto que ver, tanto que experimentar, que resulta muy difícil distinguir con claridad el camino más interesante.

Unida a la nostalgia por la llegada de la Navidad, está esta idea que confunde la brújula de mi vida y apunta hacia todas las direcciones. Deseo llenar la copa del Príncipe con el néctar de los dioses, no quiero que ni una sola gota escape a mi sed.

Ayer, uno de los personajes que ha cruzado su camino por este cuento y al que he bautizado como el Médico, me dijo la frase que titula esta entrada: "...per omplir el got a vegades l'hem de buidar", cito textualmente. El Médico es observador y anota en su cuaderno una realidad a veces oculta, afirma que él no cura, pues no puede imponer su criterio para juzgar qué es sano o perjudicial en un mundo tan distinto. Sin embargo, no hablo de jueces, sino de médicos, cuyas frases son las mejores de las medicinas.

Desgraciadamente, las medicinas siempre tardan algún tiempo en surtir efecto. Gracias, doctor.

martes, 18 de diciembre de 2007

Cuento antes de Navidad

Y cada vez hacía más frío. Se ultimaban ya los preparativos para los banquetes, muchos regalos aguardaban en sus cajas para ser entregados, los guerreros lucían sus mejores túnicas y brillaban las sonrisas de las dulces doncellas... Todos esperaban ahogar la melancolía y tristeza de no poder volver a sus reinos junto a otros que, como ellos, se habían embarcado en esta gran aventura.

Entre ellos, estaba el Príncipe, protagonista de este cuento, que, aunque alegre y orgulloso de haber escrito hasta aquí, sentía que su felicidad no era completa. La vida en la torre era cómoda, su adiestramiento para enfrentarse al Gran Dragón avanzaba sin problemas, sus compañeros y compañeras eran atentos y amigables, el sol brillaba...pero no limpio. Eran muchos los pensamientos que enturbiaban su mente y nublaban su corazón. ¡Claro que quería estar allí! ¡No se arrepentía de ninguna de las líneas o palabras narradas!

Sólo deseaba sentir por un momento la protección de aquellos que siempre velaron por él, ver la sonrisa traviesa del príncipe más joven, abrazar a aquella que calmó su llanto cuando era un niño, reír con aquellos que saben escucharlo sin necesidad de palabras.... Quería contemplar los islotes frente a su castillo, un paisaje familiar y reconfortante...

Se acercaba la Navidad...

sábado, 1 de diciembre de 2007

La Sirenita de Andersen

Hoy es 1 de diciembre. El Hotel Hilton de Beijing ha encendido su gran Árbol de Navidad y también dicen que Papá Noel visitaba la capital china para que los niños pudieran pedirle sus regalos. Esta tarde he ido de compras al centro con Elena y Dani, y he tenido la sensación de pasear por Portal de l'Àngel (Barcelona), pero sin tanta gente (¡Qué ironía estando en China!). No hay escaparates llamativos, ni luces de Navidad, ni villancicos, sólo referencias y más referencias a los Juegos Olímpicos. La Plaza de Tiananmen y los edificios cercanos cuentan con miles de bombillas que dibujan sus contornos, una vista preciosa a pesar de que nada tiene que ver con la Navidad. Ya sé que estas fiestas son una mezcla del más agresivo márketing empresarial y del más ingenuo consumismo social, pero yo soy uno de esos ingenuos consumistas que ahora y aquí echa de menos una sonrisa amable y un "¡Ho, ho, ho!¡Feliz Navidad!".

Algunos ya habréis notado que Walt Disney añade numerosas cucharadas sopera de azúcar a las adaptaciones que hace de los cuentos. Hasta esta noche no había leído el cuento original de Andersen La Sirenita, uno de mis favoritos. Aunque comienza de manera muy similar a la historia protagonizada por Ariel, el final es mucho más trágico. No, la pequeña sirena no acaba casándose con el Príncipe y,por ello, la mañana en la que el Príncipe se casa con otra, su corazón se rompe y debe morir transformándose en espuma de mar. Sin embargo, tiene la opción de salvarse si apuñala el corazón de su amado antes del amanecer. Hay amores que, pese a las dificultades, acaban con un "fueron felices y comieron perdices"; y hay amores, aún mayores y más espléndidos, que acaban con un "sé feliz, aunque no conmigo". De todas maneras, no olvidemos que Andersen escribió un cuento, y todas las buenas acciones tienen su recompensa, hay un final relativamente feliz y una moraleja para los niños...que espero que algún día leáis y aprendáis.

La ilustración es un cuadro del pintor John William Waterhouse, y tuve un póster colgado en mi habitación del piso de Sant Cugat durante dos años. ¿Os acordáis?

"Bajo del mar, bajo del mar..."