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viernes, 1 de enero de 2010

Más allá de los finales felices y los colorín colorados...


Porque no me gustan los finales, por muy felices que sean, y porque siempre existe un prometedor comienzo tras ellos, este primer día del nuevo año quiero "empezar" un cuento que ya no se escribirá en estas páginas...

Un cuento donde en la familia no aparecen malvadas madrastras, sólo la seguridad y el calor del hogar...
Un cuento donde los viejos amigos siempre se reencuentran en el camino gracias al destino...

Un cuento donde siempre existirá papel en blanco y tinta fresca para añadir nuevos nombres...

Un cuento donde existan rincones mágicos que te permitan viajar a lugares exóticos...


Un cuento donde el pueblo natal de uno de los mejores narradores de historias, Miguel de Cervantes, aún permanece dormido en su gloria medieval...


¡FELIZ AÑO Y FELIZ COMIENZO!

domingo, 3 de mayo de 2009

Después de un largo y agotador camino, el Príncipe encontró una lámpara maravillosa, y su Genio le dijo: "Cuéntame, Príncipe, ¿cuáles son tus deseos?"

"¿Deseas cantar?"


"¿Deseas bailar?"

"¿Deseas un gran banquete?"

"¿Deseas la compañía de buenos amigos en la mesa?"

"¿Deseas la habilidad de un gran cocinero?"

"¿Deseas que viejos restaurantes abran de nuevo sus puertas?"

"¿Deseas la longevidad de trescientas tortugas?"


"¿Deseas convertirte en un gran maestro de los caracteres?"

"¿Deseas un día rodeado de flores?"

"¿Deseas dominar el viento y el arco iris?"

"¿Deseas tomar unas tapas en una terraza soleada?"

"¿Deseas deleitarte con los sabores de casa de la abuela?"

"¿Deseas seducir al mundo?"


Entonces, el Príncipe respondió: "Gracias, pero hoy no existen en mi corazón deseos que puedas cumplir."

martes, 18 de noviembre de 2008

Cuento de los Cumpleaños del Gran Sabio, el Historiador y el Comerciante

Para ser fiel a la verdad, debo confesar que las últimas páginas del cuento no son demasiado interesantes y quedan ensombrecidas por la rutina de las clases, los deberes, las exposiciones, etc.
Ya habéis leído en las entradas sobre mi cumpleaños, como nos las gastamos aquí cuando toca celebrar un cumpleaños. Aunque el cuentacuentos olvidó narrar otros cumpleaños como los de la bella Judit y su caballero Dani, muchos ya sabéis que aquellos días fueron inolvidables para todos y quedó demostrado que sumar años no está reñido con creer en príncipes, campesinas convertidas en modelos o reyes colmados de tesoros.


En este tiempo, ya se han celebrado los cumpleaños de Rafa, el Gran Sabio, de Jaime, el Historiador y Benefactor Culinario -como acredita su diploma otorgado por toda la corte-, y de Dani, el Comerciante. Todos fueron sorprendidos con sendas cenas en lugares que les podrían resultar interesantes. El primero fue agasajado en un restaurante ucraniano amenizado por canciones soviéticas en directo, y disfrutó en los días posteriores de dos actuaciones en la Gran Ópera de Beijing acompañado de las mascotas de los Juegos Olímpicos.


En un primer momento, Jaime fue obsequiado con una escoba y recogedor y un misterioso espectáculo en el Cubo (las piscinas olímpicas). Pero obviamente la magia va mucho más allá y es mucho más exuberante que todos estos regalos... y el día menos pensado, aunque no era el de su cumpleaños, todos sus amigos nos reunimos en El Bocata para comer bocadillos de chistorra, entregarle una mochila repleta de ayudas para su inminente viaje a Japón y, sí, maldecirle con la pesada carga de un Facebook.

Dani, por su parte, se encontró a primera hora de la mañana con un póster revolucionario, que le invitaba a disfrutar de un merecido día de descanso junto con la bella Lídia en un idílico spa. Sin embargo, tuvieron que recorrer un largo camino hasta llegar hasta los mágicos manantiales. La noche se vistió de rojo sangre para asistir a una cena de gala en un restaurante comunista con espectáculo incluido, donde el sol del escenario era el mismísimo Mao Zedong y los camareros/cantantes/bailarines empuñaban diferentes armas al grito de "¡Matar, matar, matar!"


Ya lo he dicho varias veces, pero aún lo diré una vez más. Existen cuentacuentos porque cada día se escriben aventuras que hablan de nobles caballeros y valerosas princesas, historias de amigos, familias, enamorados. No esperes al hada madrina o a un genio para jurar que la magia existe, pues puede que estos personajes ya hayan aparecido en el cuento sin varitas mágicas o lámparas polvorientas...



martes, 20 de noviembre de 2007

Te concederé tu deseo

Aparte de los compañeros de viaje del protagonista del cuento, muchas veces encontramos a un personaje más sabio o más "mágico" que el resto. Se puede presentar en forma de hada, mago, genio o un mono loco que da bastonazos (El Rey León), y ayudan a una desdichada doncella o a un pobre vagabundo a alcanzar un sueño.

¿Os imagináis qué hubiera pasado si la Cenicienta no hubiera creído a su Hada Madrina y no hubiera ido al baile? ¿Y si Aladín hubiera arrojado su lámpara mágica sobre cualquier duna del desierto? ¿Y si Arturo no hubiera oído las palabras del mago Merlín y no hubiera liberado a Excalibur de su prisión de piedra? En efecto, los cuentos serían mucho más tristes.

No os equivoquéis. Ya sé que el mundo no es Disneyland, y que no se me va a aparecer mi Hada Madrina y me va a transformar en un Príncipe alto y guapo, capaz de conquistar a cualquier fémina que se cruce en mi camino. No soy tan ingenuo. Sólo digo que para recibir esa ayuda "mágica" que a veces necesitamos, hay que esforzarse, insistir, no perder la esperanza nunca, en definitva, CREER.

Por ello, os aconsejo que escuchéis a los más sabios, aceptéis todas las invitaciones a los bailes, frotéis cualquier objeto viejo que encontréis o solicitéis una beca muy difícil de conseguir. Al final un hada te concede el deseo.