viernes, 25 de enero de 2008

Cuento del Lago Helado

Ayer, aprovechando el sol que lucía, salí a dar un paseo por un parque de aquí cerca, tan sólo a 5 o 6 paradas en autobús, o sea unos veinte minutos de viaje. Sabía que en esta época del año, no iba a encontrar mucha vegetación ni flores ni pajaritos cantando, pero me topé con excavadoras, obreros, zanjas, polvo, paneles metálicos, etc. ¡Menuda decepción! Además, pagué 20 céntimos para entrar en este parque en obras. Los chinos son unos expertos timadores...
Pero hice algo que no había hecho jamás en la vida: ¡caminé sobre las aguas! Bueno, digamos que atravesé un lago helado, mientras otros aprovechaban para patinar. Afortunadamente, no resbalé y llegué sano y salvo a la otra orilla. No todas las aventuras pueden ser tan interesantes como el cuento sobre Hong Kong.

Por cierto, dentro de un par de horas cojo el tren para ir a Shanghai a pasar el fin de semana con una amiga de Barcelona que vive allí. Así podré traer nuevos cuentos al blog. Estaré de vuelta el lunes o el martes, depende de si puedo cambiar los billetes para quedarme algún día más.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué bien que te lo pasas! Al ver tu última foto, me dado cuenta del tiempo que hace que no te veo ("has cambiado, has cambiado"). ¡Uff, parece que haya pasado un siglo! Espero que te lo pases muy bien en tu próximo viaje. besotes. LILO

古龙 (gu lóng) dijo...

A sa foto que no hi surt ningú... Eres tot sol al parc... Es xinos se les saben llargues, mira que cobrar-te per entrar. ja has anat a patinar? Una aferrada i molts records des de Mallorca